jueves, 01 de marzo de 2007

The Host’ cuenta cómo la aparición de una espantosa y brutal criatura desata un auténtico caos en una ciudad, provocando la muerte de numerosas personas. En una de sus apariciones, se lleva consigo a una niña, ante la impotente mirada de su padre. Si bien al principio se la da por muerta, pronto se descubre que no es así, que la chica está viva y se encuentra en algún lugar oculto donde el monstruo deposita a las personas que devorará más adelante. Se inicia así, por parte de la familia de la niña, una búsqueda desesperada, entorpecida por la labor del gobierno (el coreano y el norteamericano), más preocupada por lavar su reputación y crear una cortina de humo, que por solucionar los verdaderos problemas de los ciudadanos.
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Y es que, a pesar de lo que parecía en un principio, el mayor peligro que acecha a los protagonistas de la película no es la terrorífica criatura, sino el poder político y sus estúpidas reacciones. Esto es, por supuesto, una de las sorpresas más llamativas de ‘The Host’. Y lo mejor es que está magníficamente expuesto. Porque a nadie se le escapa que los que están en el poder harán todo lo posible por mantener su situación, cueste lo que cuesta. Las vidas de los ciudadanos de a pie les importa un bledo. Lo importante es que en los telediarios se diga lo más conveniente para el gobierno. Lo que toca a la población es lo de siempre: a tragar y a callar. Si hay que inventarse un virus letal con tal de mantener controlada a la población, pues se hace y punto. ¿Y si luego se descubre la mentira? Pues nada, se pide disculpas, se cesa a alguien y a seguir chupando la sangre. Bong Joon-Ho, por mucho que lo niegue en las entrevistas que ha concedido en Sitges, critica duramente al poder establecido y apunta muy especialmente a los Estados Unidos.
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Publicado por adri_kun @ 13:44  | Cine y TV
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