Argumento
En un futuro no muy lejano, varios países de Asia oriental han formado un nuevo estado militar: la República Corporativa del Gran Este Asiático. Esta nación, surgida de la fuerte crisis económica de comienzos del milenio, ha nacido por oposición a los EEUU y se mantiene aislada del resto del mundo. Su gobierno es bastante similar al de una dictadura fascista: la censura está a la orden del día, no se permite tocar ni escuchar ningún tipo de música perniciosa como el Rock and Roll, etcétera. Pero lo peor de todo no es esto.
Lo peor es que el gobierno patrocina un concurso anual muy educativo y didáctico conocido como El Programa. ¿Y que tiene esto de malo? Pues bien, este concurso consiste en encerrar en una isla desierta a una clase de 3º de secundaria elegida por sorteo, con el objetivo de que se maten los unos a los otros hasta que un solo alumno sobreviva. ¿Y cómo se consigue estimular a los alumnos para que se asesinen entre ellos? Pues fácil, se les pone unos collares en el cuello, que explotan al cabo de 24 horas si no se ha producido ninguna baja entre los concursantes.
Seguramente os estaréis preguntando (si no habéis visto la película, claro) por qué hace esto el gobierno de la República Corporativa del Gran Este Asiático. Las razones son dos: por un lado las nuevas generaciones están resultando un tanto problemáticas, la tasa de delincuencia juvenil ha alcanzado niveles históricos. El Programa pretende ser un escarmiento que enderece la conducta rebelde de estos jovenzuelos sin principios, que no aportan nada a la sociedad. La otra razón es que mediante este experimento se está haciendo un estudio psicológico de la conducta de los jóvenes, analizando la influencia imperialista americana que pesa sobre ellos.
Pues bien, para participar en el juego de este año, los afortunados elegidos han sido los 42 alumnos de la clase de 3ºB del Instituto Shiroiwa. La batalla por la supervivencia está a punto de comenzar.
Battle Royale: la película
En el año 2002, transcurridos tres años desde la publicación de la novela original, se estrenó la versión cinematográfica de Battle Royal. Desde un principio la película vino rodeada de polémica por su transgresor planteamiento y alto nivel de violencia, llegando a plantearse la prohibición de su estreno en el propio senado japonés. Finalmente se proyectó en las salas niponas, quedando calificada como película no apta para menores de 15 años, lo que a su director Kinji Fukasaku no hizo demasiada gracia.
Kinji Fukasaku ha fallecido recientemente, dejando como legado una buena filmoteca de violento cine de yakuzas. Pero la película que llevó a este director a la fama y al reconocimiento de la crítica fue Tora, tora, tora que relata los hechos sucedidos en Pearl Harbor en 1941, cuyo bombardeo supuso el inicio de la guerra entre Japón y Estados Unidos.
La versión cinematográfica de Battle Royal supera con creces al manga. Se trata de una película macabra como pocas, que nos mantiene en tensión de principio a fin. Hace más de un año que fue editada en nuestro país por Manga Films. La distribución es muy buena y se puede encontrar casi en cualquier videoclub. Os recomiendo encarecidamente que la veáis. Eso si, abstenerse gente de estómago sensible, que desde que me enteré de que han fallecido tres personas viendo La Pasión de Cristo..
Finalmente, el verano pasado se estrenó en Japón la secuela de Battle Royale, dirigida por el hijo de Kinji Fukasaku. No ha sido editada en España, y no nos perderemos gran cosa si no llega a serlo, porque la película es bastante mediocre.