
Agotaron las entradas para el primer día, un lunes, y decidieron dar un segundo concierto para el día siguiente.
Todos los comentarios y artículos encontrados en la red coinciden en algo: "espectaculares". En su tercer año consecutivo de conciertos en Madrid, en esta ocasion el planteamiento era diferente, un escenario en el centro del Palacio de los Deportes con forma de cuadrilatero hacia que todo el público asistente pudiera ver a la banda.